no tenemos planeta B

El caso Hoy de Ecuador en Twitter

Publicado: 2009-06-25

Los debates en una redacción no solo le interesen a los periodistas. El lector busca participar y recibir respuesta, o ver plasmada en el papel o en el on line la sugerencia que planteó, la propuesta

que mandó por correo electrónico, o la idea que soltó en un tweet. El diario Hoy de Ecuador lo tiene muy claro.

A través de una gran ventana (Twitter) vemos cómo se cocinan las notas del día. Nos enteramos, por ejemplo, que en la portada estarán los disturbios en Irán, que el editor de Deportes sugiere que se destaque el torneo de Wimbledon, que han planificado un chat para la próxima semana, que un redactor debe rehacer la nota o que un miembro del equipo está probando un BlackBerry para la transmisión de un partido de fútbol. Es un streptease de la información, como anoté en Tinta Digital.

Transparencia con los lectores

El diario Spokesman Review fue uno de los primeros en lanzar la llamada 'redacción transparente' al abrir los consejos de redacción al gran público a través del 'live webcasts'. En 2005 el experimento fue premiado por el Instituto para el Periodismo Interactivo de la Universidad de Maryland. La propuesta, por cierto, va más allá de colocar una cámara abierta, como se cuenta aquí.

El modelo, aunque en otra dimensión, fue tomado por el diario Hoy de Ecuador. El anuncio se hizo público en febrero pasado. La herramienta: Twitter. El objetivo: recibir el aporte de los lectores y dialogar con ellos. Entre esos lectores, por cierto, se encuentran no pocos periodistas.

Sandra Yépez, editora on line del diario, explica que su medio ingresó a esta red de microbloggin porque tenía clarísimo que debía estar donde se encuentra la gente. “Las redes sociales son un espacio importante donde la comunidad está produciendo contenido y era fundamental que el medio abra los ojos a esa realidad y se sume a ella”, dice.

¿Cómo lograron que la redacción participe? Consciente de la resistencia que hay en las redacciones hacia las redes sociales y el on line planteo la pregunta. Yépez responde así: “Siempre existe resistencia hacia lo nuevo, sobre todo cuando el periodista lleva muchos años haciendo lo mismo de la misma manera y no quiere cambiar sus procesos. La resistencia se enfrenta informando, hemos dado cursos a nuestros periodistas sobre el uso de redes sociales y herramientas de la Web, y ahora la gran mayoría se involucra en el proceso”.

La editora explica que Twitter les ha ayudado a mejorar sus contenidos, entender mejor la audiencia y elaborar noticias sobre la base de lo que está pasando en la famosa red de microblogging que en el último año creció 1,448%.

A menudo escucho -de boca de periodistas- que Twitter es un lugar para perder el tiempo.Y debo decir al respecto que Twitter es también un lugar para perder el tiempo, pero no solo eso. Por eso, quizás tendríamos que al menos aproximarnos a este ruidosa calle que en 140 caracteres te grita que los periodistas no son los únicos que tienen la noticia en la mano.

-¿Qué le dirías a los periodistas de la ‘resistencia’?-

-Que si no se despiertan a lo que está sucediendo en la red y se suman a ello, lo más probable es que se queden atrás frente a los medios que sí se lograron adaptar.

De interés:

"El principal inconveniente posiblemente es la idea que todavía tienen algunos periodístas que no ven al sistema digital como una herramienta más, y muy útil, para transmitir lo que la labor periodística produce".

-Jaime Mantilla, gerente de Hoy Ecuador, en entrevista aquí.

Salas de redacción que no solo se transparentan sino que reciben feed back en tiempo real.

-Christian Espinoza en su blog.


Escrito por

Esther Vargas

Periodista, blogger y especie casi siempre estoy conectada. Soy editora de la sección Ciudad del diario Perú.21, escribo una columna de sexo todos los miércoles, sigo una maestría en periodismo digital en el Instituto Universitario de Posgrado de España, escri


Publicado en

clases de periodismo

periodismo digital, twitter, técnicas de redacción, medios, web 2.0 y algunos caprichos